BBC News: Feroz asalto nocturno de los Paracaidistas camino a Port Stanley

Londres, 3 de junio de 1982 — Bajo el amparo de una noche cerrada y helada, las fuerzas británicas han desencadenado un feroz asalto en los accesos montañosos que conducen a la capital. En una jornada donde los caminos y senderos han quedado reducidos a trincheras de barro, los hombres del 3.er Batallón del Regimiento de Paracaidistas han protagonizado un encarnizado combate nocturno para despejar las posiciones enemigas atrincheradas en las cumbres, en el sector codificado como Fly Half.

El ataque comenzó en la más absoluta penumbra. Sabiendo únicamente que las fuerzas argentinas se encontraban fuertemente atrincheradas en las crestas superiores, las vanguardias británicas avanzaron a ciegas sin poder divisar el entramado defensivo exacto del enemigo. A medida que los refuerzos de la infantería británica se aproximaban al objetivo, las fuerzas argentinas desataron un intenso e incesante fuego de cobertura, obligando a los paracaidistas a pegarse al terreno y agachar la cabeza en la ladera inicial.

Tras un periodo de estancamiento donde la posición apenas registraba movimientos, la balanza comenzó a inclinarse. La destrucción de un nido de ametralladoras clave por parte de las vanguardias británicas comprometió seriamente la primera colina argentina. A pesar de sufrir las primeras bajas de la noche durante el avance a cuerpo descubierto, los hombres del 3 Para lograron despejar completamente este primer reducto.

Con el intercambio de disparos, la intervención del oficial de enlace de artillería británico, el teniente Mercury, resultó decisiva. Ajustando las coordenadas con impecable precisión táctica, Mercury descargó una devastadora concentración de fuego artillero justo en el centro de la ladera enemiga.



La conmoción provocada por el bombardeo dejó a las unidades de la sección argentina en un estado de absoluto colapso operativo. La precisión de las granadas británicas desarticuló la voluntad de combate incluso entre las tropas defensivas consideradas más experimentadas; el oficial al mando del sector, el teniente Torros, vio incapacitada su capacidad de reacción y la de sus hombres ante el impacto de las explosiones.

Con los defensores paralizados y buscando refugio en el fondo de sus pozos de tirador, el asalto final de los paracaidistas británicos resultó sumamente efectivo y rápido. Avanzando a paso firme sobre la ladera batida por la artillería, las secciones del 3 Para cercaron las posiciones reducidas, procediendo a la captura de los soldados argentinos sobrevivientes sin necesidad de entablar un prolongado combate cuerpo a cuerpo.



 

La toma de esta elevación estratégica despeja un nuevo cerrojo defensivo alrededor de Port Stanley, acercando cada vez más a las fuerzas de la Commonwealth al desenlace final del conflicto.

Informó para la BBC News, Alistair Finch.

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