El polvorín angoleño: Agosto de 1987




Por Diego Carcedo, enviado especial de Televisión Española. Agosto de 1987.

«Nos encontramos en el corazón de Angola, en el centro neurálgico de un conflicto silencioso que está a punto de decidir el equilibrio geopolítico de todo el continente africano. Les hablamos desde un punto indeterminado del sur de Angola. La estación seca ha comenzado y, con ella, el movimiento de tropas en un escenario bélico que entra hoy en su fase más crítica e incierta.

Nos encontramos en agosto de 1987. Tras doce años de una desgastante guerra civil iniciada tras la independencia de 1975, la tensión en Angola ha alcanzado su punto de máxima ebullición. En un intento por romper definitivamente el estancamiento del conflicto, las fuerzas gubernamentales del MPLA, bajo la dirección del gobierno de Luanda y con el respaldo logístico y de asesores del bloque soviético y cubano, acaban de poner en marcha una ambiciosa acción militar: la Operación Saludando a Octubre.

El plan del alto mando angoleño es claro sobre el papel: avanzar con gruesas columnas blindadas hacia el extremo sudoriental del país para capturar Jamba, la mítica capital y centro de operaciones de la guerrilla de la UNITA de Jonas Savimbi.

Sin embargo, el equilibrio de fuerzas en esta región es extremadamente frágil. La UNITA no está sola: cuenta con el apoyo directo de Estados Unidos y, muy especialmente, del ejército de la República Sudafricana, cuyas unidades ya han comenzado a realizar movimientos preventivos al otro lado de la frontera namibia. La gran incógnita a la que nos enfrentamos en este inicio de campaña es si Pretoria permitirá que las tropas del MPLA alcancen su objetivo o si interpondrá su propia fuerza de maniobra para alterar el curso de los acontecimientos.

Las grandes potencias observan con atención este movimiento estratégico en la sabana. Desde este momento, les iremos trasladando reporte a reporte y turno a turno el avance de las columnas, los primeros choques armados y la evolución táctica de este choque decisivo.»

Diego Carcedo, para los Servicios Informativos de Televisión Española.

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